Top

De Mario a Andrés

Viernes, 29 de Junio del 2012 Por  

JUAN MANUEL BETHENCOURT|
Mario es, hoy, el nombre de moda en el Viejo Continente. Lo es por las noticias que vienen desde Bruselas, donde el primer ministro italiano, el signore Mario Monti, se erige en ganador de la cumbre dela Unión Europea, con España, su gobierno y sus bancos como principal beneficiario. Lo es también tras el estruendo provocado anoche en Varsovia por otro Mario de muy distinta fisonomía, pero idéntica nacionalidad.

Llevo varios años diciendo que Mario Balotelli tiene unas condiciones para el fútbol no inferiores a las de, por ejemplo, Cristiano Ronaldo. Completísimo en el apartado técnico y con una carrocería absolutamente fuera de toda medida, el niño nacido en Palermo de padres ghaneses que lo dieron en adopción, chico bien criado al amparo de una familia de clase media en Brescia, hermano de una reputada periodista especializada en economía, lo ha tenido y lo tiene todo para ser una estrella mundial. Lo tiene todo menos una cabeza estable que le permita exprimir su extraordinario potencial. Por eso Balotelli, como decía ayer Santi Cañizares, es uno de esos futbolistas que por su carácter conflictivo no quieres tener en tu equipo, pero menos lo quieres tener en el equipo contrario. De ello puede dar buena fe el combinado de Alemania, sencillamente despedazado por esta pantera capaz de reventar la semifinal en dos chispazos de genio. Si lo miran con frialdad el resultado de anoche no es tan sorprendente. Italia ha demostrado que está madura para pelear el título, y lo que hizo ayer en Varsovia fue poner a prueba, por vez primera, la resistencia del dispositivo defensivo alemán, que quedó en evidencia en el primer tanto.

El central Hummels, sobre el que tantos elogios se habían vertido, fue ridiculizado por Cassano en un quiebro de artista que hizo posible el pase posterior a Balotelli para que éste se elevara sobre el otro defensa teutón, el mediocre Badstuber. En cuanto al segundo tanto, qué decir del astuto servicio de Montolivo, jugador de madre alemana, y de la sentencia inapelable protagonizada de nuevo por Balotelli, que cuando convierte su rabia interior en fútbol hace cosas como estas, tiros demoledores que derriten al mejor guardameta. Italia está en la final y lo está jugando fuerte pero con estilo, con idénticas maneras a las empleadas también anoche por el veterano Monti para doblegar el brazo finalmente no tan tenaz de la canciller Angela Merkel, a la que ahora acribillarán en Alemania tanto o más que al seleccionador Joaquim Löw. Dicho esto, la final se presenta apasionante pero aun vista la exhibición italiana de ayer encuentro muchas razones para el optimismo.

Italia nos ha hecho una buena parte del trabajo al hacer descarrilar el tren de mercancías alemán, y habrá qué ver cómo somatizan sus jugadores un éxito de esta naturaleza. La situación se me parece a la de la final del Mundial de baloncesto de 2006, cuando Grecia, tras derrotar a Estados Unidos en un partido increíble, llegó psicológicamente exhausta a una final en la que España, sin Pau Gasol, tiró de raza para ganar el título de forma aplastante. Creo que ambas situaciones son comparables, y creo que España va a sacar su mejor versión el domingo en Kiev. Estos jugadores tienen mucho oficio, llevan muchos partidos decisivos en las espaldas, resueltos la mayoría de las veces con victoria, porque ahora parecemos los italianos de antaño y nos gusta jugar finales y coleccionar títulos. Mi pronóstico es que la selección de Del Bosque ganarála Eurocopa, y que el domingo el nombre de moda en Europa ya no será Mario, sino Andrés.

Las noticias relacionadas

Enter Google AdSense Code Here

Comenta desde tu Facebook

Comenta esta noticia

Escribe tu comentario, tu opinión...
Consulta las normas de participación de TenerifeDeportivo.com!
Si quieres registrar tu nick para que nadie más lo use...
Regístrate como usuario de TenerifeDeportivo.com!
Si ya eres usuario de TenerifeDeportivo.com...
Introduce tus datos aquí y pincha en Remeber me para guardarlos para tu próxima visita!