La vida sigue igual
Domingo, 15 de Abril del 2012 Por Redacción
Por Gustavo Alonso:
Nada de nada, pero eso ya lo intuía. Sabía que el equipo iba a pelear, que iba a tener mucha más actitud pero también sabía que le iba a faltar el fútbol y, por supuesto, estuvo plano. Indudablemente, no se le puede achacar nada a Quique Medina. Cuando llevamos nueve meses de temporada (la pretemporada comenzó el 12 de julio) y ninguno de los dos anteriores entrenadores apostaron por el juego combinativo no le vamos a pedir ahora al mister que lo cambie todo en un mes que queda de competición regular. Y, además, tampoco tengo argumentos para valorar el estilo de juego de Quique porque apenas lo conozco como entrenador, que yo sepa estuvo media temporada en el Laguna, lo que llevaba esta campaña en el B y de segundo un par de veces. Que me perdone si me olvido de algún equipo más. Lo que si tengo claro es que el entrenador tinerfeño pondrá todo de su parte para que esto salga adelante y, al final, se consiga el ansiado y necesario ascenso aunque sigo pensando que sin fútbol va a hacer muy difícil lograr el objetivo.
Mucha gente piensa que en Segunda B no se puede jugar bien al fútbol y puede que, en muchos casos, tengan razón. Pero yo sigo teniendo envidia, sana eso si, del juego del Lugo. Puede que sea más de posesión que de verticalidad, le falta algo de velocidad y de profundidad, pero lo que está claro es que apuestan por el buen trato del balón. Y eso con una plantilla justita y seguro que mucho más barata que la del Tenerife.
Y eso que Quique Medina apostó por poner jugadores ofensivos con capacidad para tener la posesión de balón, como colocar a Víctor Bravo como mediocentro, pero cuando no tienes mecanizados los movimientos es muy difícil llevar a cabo un juego combinativo y ahora queda muy poco tiempo para trabajar esto. Por eso comentaba, el otro día, que estamos en manos de los jugadores y que son ellos, en este caso con la ayuda del cuerpo técnico, los que tienen que sacar esto adelante.
Lo que hay que analizar es lo que ha pasado hoy. Para empezar, una de las peores entradas de la temporada, están echando a la afición del estadio, y después un ambiente enrarecido en contra de los jugadores. Sus razones tendrán por supuesto, aunque sigo pensando que ésta es una plantilla sana con algún que otro alborotador (eso pasa en muchas plantillas de cualquier deporte de equipo). Pero lo que más me asombra y me indigna es que no haya ni un solo reproche a los verdaderos culpables de toda esta situación, por supuesto incluido los dos años anteriores, que son el Consejo de Administración con su presidente Miguel Concepción a la cabeza. Se ha pitado a los jugadores, se ha pedido la cabeza de entrenadores y de directores deportivos pero ni una sola vez se le ha reprochado nada al mandatario del equipo. ¡Increíble!
Fíjense en un dato, cuando nos visitó el Real Madrid Castilla nos pusimos a cuatro puntos de ellos y algunos soñaban con alcanzar el primer puesto. Pues bien, tras ganarle al Rayo B y un mes después estamos a trece puntos, hemos perdido en cinco partidos nueve puntos. El primer gran fracaso de la temporada es que a falta de cuatro encuentros para el final de la liga ya no podemos ser primeros de grupo, que era el primer gran objetivo de la temporada. Y menos mal que el Oviedo sigue fallando más que una escopeta de feria y nos da un respiro de cuatro puntos. Después de ver el partido de los asturianos tengo claro que los equipos que están ahora entre los cuatro primeros son los que van a jugar el play off. Esto le debe servir al Tenerife para tranquilizarse y hacerlo mejor que hasta ahora.




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