Sentenciado
Domingo, 22 de Enero del 2012 Por Redacción
Por Gustavo Alonso:
Así quedó el entrenador del Tenerife después de una nueva decepción en el Heliodoro pero ahora ya se suma que no acompaña ni el resultado. Hasta aquí ha llegado la etapa de Antonio Calderón al frente del equipo. No me sorprende esta decisión, ya venía diciendo hace muchos meses que el equipo no jugaba a nada y que era culpa de que el conjunto no estaba trabajado y eso es problema del cuerpo técnico y no, como decían, que era un equipo en construcción. Lo que me sorprende es que se tardara tanto cuando hace tiempo que no se creía en él por parte de la dirección deportiva y del consejo de administración, en diciembre ya habían contactado con algún técnico. Decían que estaban esperando a que saliera de los cuatro primeros puestos, lamentable decisión pensé que el objetivo era ser primero de grupo y estábamos a ocho puntos con el calendario más asequible de la temporada.
En cuanto al partido en sí, una primera parte donde otra vez el rival fue mejor que nosotros tácticamente y aunque tuvimos algunas opciones, eran más debido a la condición de filial del Sporting es decir, que juega y deja jugar, que de que lleváramos la batuta y el peso del choque. Por cierto, nueva cacicada del mister dando entrada a Abel cuando hacía cuatro meses que no contaba con él y luego cambiándolo en el descanso sabiendo que era lo más fácil. Pero bueno no voy a hacer más leña del árbol caído. En el descanso le dije a mis allegados que podríamos darle la vuelta al marcador, por un lado por lo que comentaba antes del rival que iba a seguir jugando de la misma manera y porque son jugadores en su mayoría en edad juvenil con lo que noventa minutos en el estadio se hacen muy largos y por otro lado porque se había puesto el partido como al entrenador nuestro le gustaba es decir, salir sin sistema, con dos tanques arriba, con Nico en la media punta y a la heroica. Y volvió a pasar lo de siempre, que cuando hacemos lo más difícil, que era empatar el encuentro y tenemos que darle una pausa al choque y hacerlo con cabeza, quedaban unos veinte minutos con el descuento, lo que hacemos es seguir igual y propiciar el tercer tanto del Sporting.
Ahora sólo queda desearle suerte al nuevo entrenador que en su favor no va a tener que cambiar una idea sino dotar de ella al equipo. Lo malo, y aunque sigo pensando que vamos a estar entre los cuatro primeros, es que el líder lo tenemos a nueve puntos y ese debería haber sido el objetivo desde el principio de temporada. Y de verdad espero que se hagan las cosas según los cauces normales, que el entrenador se dedique a entrenar y que el director deportivo a hacer su trabajo sin tener que bajar a los vestuarios en los descansos etc. Una de las misiones de un buen director deportivo es ver si el equipo funciona más allá de los resultados obtenidos y esta vez tardó demasiado en verlo. Ahora espero que acierte porque si no ya no habrá excusas, también será responsabilidad suya.




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