¿Es el bíceps femoral el punto débil del FC Barcelona?
Jueves, 6 de Octubre del 2011 Por Redacción
Por Recuperación y centro de entrenamiento:
Las roturas musculares en los isquiotibiales que han sufrido seis jugadores del Barcelona durante las últimas fechas ha sido objeto de debate en los distintos medios de comunicación durante los últimos días.
La incidencia de lesiones musculares en los isquiotibiales en el fútbol profesional es alta, aumentando proporcionalmente en función del nivel de exigencia de los entrenamientos y sobre todo de la competición.
La lesión de esta musculatura es la más frecuente en deportes que requieren altos niveles de fuerza explosiva y velocidad, como el fútbol; y de los tres músculos que forman los isquiotibiales, es el bíceps femoral el que se lesiona con más frecuencia.
Un poco de anatomía:
La musculatura isquiotibial está formada por el semimembranoso, semitendinoso y bíceps femoral, que se originan en la tuberosidad isquiática mediante un tendón conjunto, pero con diferentes inserciones. El semimembranoso se inserta en el cóndilo medial de la tibia y el semitendinoso en la tuberosidad anterior de la tibia. Por otro lado, a la porción larga del bíceps femoral se le une la porción corta, que empieza a aparecer en el tercio distal del fémur y se unen para insertarse conjuntamente en la cabeza del peroné.
Epidemiología:
En el fútbol, las lesiones en los isquiotibiales suponen aproximadamente un 12% del total de las lesiones y el 61% de todas las lesiones musculares.
Factores predictivos de lesión de la musculatura isquiotibial:
Según los especialistas, el bíceps femoral es la lesión por excelencia en el fútbol porque se produce en el momento del golpeo, frenadas, en la arrancada o durante la carrera. En la fase de vuelo de la carrera se producen cambios repentinos en la función de estos músculos: se pasa de la acción estabilizadora en flexión a una rápida extensión. Este complejo patrón de coordinación puede ser en parte el responsable de la lesión.
El bíceps femoral es un músculo biarticular, con predominio de fibras rápidas, que son dos factores de riesgo para sufrir una lesión muscular. Además un músculo fatigado absorbe menos energía cuando es sometido a estiramiento, como por ejemplo los isquiotibiales en la carrera; por lo tanto la fatiga muscular es otro factor de riesgo.
La musculatura isquiotibial actúa de manera conjunta con el ligamento cruzado anterior (LCA) como gran estabilizador de la rodilla, sobretodo en acciones donde se produce una anteriorización de la tibia (últimos grados de la extensión por la acción del cuádriceps). Una musculatura isquiotibial deficiente es susceptible a rotura, además de no frenar la anteriorización de la tibia produciendo una rotura del LCA.
El hecho de que actualmente las pretemporadas han pasado a ser giras orientadas más a la economía de los clubes que a fines deportivos y a la preparación para la competición, acompañado de un inicio de temporada con dos competiciones de máxima exigencia física (tal y como dijo Guardiola, además también apuntó que lo pagarían más adelante) como son la Supercopa de España y Supercopa de Europa en un espacio temporal muy corto, ha supuesto un gran estrés a una musculatura que todavía no estaba preparada para ese tipo de esfuerzo, y menos aún con periodos de recuperación tan cortos.
A partir de este punto hay que cuestionarse dos cosas; una, si existe relación de la lesión de LCA de Afellay con todas estas lesiones en el bíceps femoral teniendo en cuenta el papel fundamental que tienen los isquiotibiales. Y dos, sabiendo que el porcentaje de recidivas para esta lesión muscular es del 30%, ¿recaerá algún jugador y estaremos hablando otra vez de este tema en el Barcelona?





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